viernes, 14 de agosto de 2026

DAVID

 En la Sala Cunill Cabanellas del Teatro San Martín, la Companyia Hongaresa de Teatre de Valencia presenta David, una tragicomedia oscura escrita y dirigida por Paco Zarzoso que convierte una tarde aparentemente cotidiana en el comienzo de una historia atravesada por la violencia, el miedo y la fragilidad de los vínculos.

Un padre duerme en la casa familiar mientras su hijo sale a comprar. En ese trayecto aparece David, un personaje misterioso cuyo encuentro alterará para siempre la vida de ambos. Lo que podría comenzar como una situación cotidiana adquiere progresivamente una dimensión inquietante: víctima y victimario intercambian sus lugares hasta revelar que, en determinadas circunstancias, quien ejerce la violencia también puede quedar atrapado en ella.

La obra avanza con un ritmo contenido, dejando que la tensión crezca más por lo que se sugiere que por lo que se muestra. El humor negro funciona como contrapunto de una historia incómoda, donde las fronteras entre culpable e inocente comienzan a desdibujarse.

El gran sostén de la puesta está en las actuaciones de Enric Juezas y Àngel Fígols. Ambos construyen un duelo escénico de enorme intensidad, capaz de pasar de lo cotidiano a lo perturbador sin quiebres visibles. Sus silencios, miradas y cambios de registro sostienen la atmósfera y permiten que el espectador descubra progresivamente las múltiples capas de sus personajes.

La escenografía de Los Reyes del Mambo, el vestuario de Adame, la iluminación y el diseño sonoro acompañan con sobriedad una puesta que no necesita excesos para generar inquietud.

Con apenas 55 minutos, David deja una sensación persistente. Una pieza breve, contundente y perturbadora que utiliza el humor negro para preguntarse dónde comienza la violencia, quién puede ser realmente víctima y qué sucede cuando los roles dejan de ser tan claros como creemos.


David es interpretada por Enric Juezas, veterano actor de la escena valenciana, y Àngel Fígols,

también artista de amplia experiencia. 

El diseño de escenografía es de Los Reyes del Mambo, el diseño de vestuario de Adame,

el diseño de iluminación de Mingo Albir, la dirección técnica en Argentina de Leandra Rodríguez,

la música original y el diseño sonoro son de Raimon Flores Civera y Juan José Párraga de la Virgen,

y el diseño de vídeo es de Sergio Serrano.


Con los auspicios del Gobierno de España, el Ayuntamiento de Valencia

y la Agregaduría Cultural de la Embajada de España. 


El estreno para prensa, invitados especiales y público general será el jueves 13 de agosto a las 19.30 horas.

 

Las funciones tendrán lugar de miércoles a domingos a las 19.30 horas en la Sala Cunill Cabanellas del Teatro San Martín (Av. Corrientes 1530).

Duración: 55 minutos

Localidades: $30.000.


jueves, 13 de agosto de 2026

LO ÚNICO CONTINUO

 En Lo único continuo, el escenario de Hasta Trilce se transforma en un universo poblado de vampiros, rituales, criaturas sobrenaturales y conflictos familiares que parecen condenados a repetirse. Maxi Rofrano escribe y dirige una comedia trágica que combina humor, terror, fantasía y drama para hablar, en definitiva, de aquello que permanece cuando todo cambia.

Dante y Víctor, dos hermanos vampiros escondidos en un remoto paraje bonaerense, intentan escapar de Anya, su madre, una poderosa criatura cuyo pasado continúa persiguiéndolos. Cuando Víctor muere, Dante realiza un ritual para devolverlo a la vida, pero el espíritu termina ocupando inesperadamente el cuerpo de un plomero. El absurdo inicial pronto da paso al conflicto cuando Anya descubre el escondite y llega acompañada por la inquietante Iks.

Uno de los grandes atractivos de la puesta es su estética visual. El vestuario diseñado por Gabriella Gerdelics, confeccionado por Sofía Arismendi y Carla Napque, construye personajes de fuerte identidad y potencia el universo oscuro y fantástico de la obra. La escenografía de Caro Beltrán completa ese mundo, convirtiendo el escenario en un refugio familiar tan atractivo como inquietante.

Música original, efectos, coreografías y trucos de magia amplían el juego escénico y acompañan un elenco que transita con soltura entre la comicidad y el dramatismo.

Lo único continuo encuentra en lo sobrenatural una metáfora de los vínculos que no conseguimos abandonar. Porque detrás de vampiros, fantasmas y rituales aparece una pregunta profundamente humana: ¿podemos escapar realmente de nuestra propia historia?



EL PUNTO

 ¿Un iluminado, un adelantado a su tiempo, un filósofo visionario? El Punto, documental dirigido por Martín Serra, recupera la figura singular de Ismael Quiles S.J. (1906-1993) para volver a poner en circulación un pensamiento que, lejos de pertenecer únicamente al pasado, parece adquirir una particular resonancia en el presente. La película tuvo su preestreno en abril de 2026 en la Universidad del Salvador, institución estrechamente ligada a la trayectoria de Quiles.

Sacerdote jesuita nacido en España, Quiles llegó a la Argentina en 1932 y desarrolló aquí gran parte de su vida intelectual. Filósofo, docente y escritor, fue rector de la Universidad del Salvador y una figura decisiva en la creación y desarrollo de la Escuela de Estudios Orientales, inaugurada oficialmente en 1963. Su interés por poner en diálogo las tradiciones filosóficas y espirituales de Oriente y Occidente resultaba particularmente audaz para una época en la que ese intercambio estaba lejos de ser habitual.

El documental encuentra allí uno de sus aspectos más atractivos: no se limita a reconstruir una biografía, sino que intenta recuperar una manera de pensar. A través de material de archivo y testimonios, Serra se aproxima al universo intelectual y espiritual de Quiles y, fundamentalmente, a su filosofía in-sistencial. Para Quiles, el camino hacia una existencia plena no consistía en perderse en el mundo exterior, sino en regresar al propio núcleo interior para, desde allí, abrirse al otro y a la trascendencia.

Ese concepto constituye el verdadero corazón de El Punto. La película propone una paradoja interesante: mientras vivimos rodeados de información, conflictos, imágenes y estímulos que nos empujan permanentemente hacia afuera, la respuesta que ofrece Quiles es detenerse y mirar hacia adentro. Su filosofía insiste en la interioridad como camino hacia el amor, el encuentro y el sentido. Una perspectiva que estudios contemporáneos continúan revisitando como posible respuesta frente al vacío y la fragmentación de nuestro tiempo.

Hay además algo entrañable en el personaje que emerge del archivo: un jesuita interesado en el yoga y en las filosofías orientales cuando ese diálogo todavía podía resultar desconcertante; un intelectual que entendió que el encuentro entre culturas no debía construirse desde la confrontación ni desde el exotismo, sino desde la escucha. Su legado incluye cerca de treinta libros y una extensa labor académica y educativa.

Serra construye así un documental que combina memoria, filosofía y búsqueda espiritual, pero que evita que Quiles quede encerrado en una vitrina académica. El verdadero desafío de El Punto consiste en preguntarnos qué puede decirnos hoy un pensamiento nacido hace décadas.

Y quizás allí reside la mayor virtud de la película: después de conocer a Quiles, la pregunta deja de ser quién fue aquel hombre y pasa a ser qué hacemos nosotros con nuestro propio punto interior. En una época de ruido permanente, El Punto propone algo tan sencillo como difícil: detenerse. Mirarse. Escuchar. Y volver a preguntarse quiénes somos.


miércoles, 12 de agosto de 2026

SIETE ESTACIONES PARA HABLAR DE AMOR

Hay obras que se disfrutan con una sonrisa casi permanente y que, sin embargo, cuando terminan dejan resonando preguntas incómodas. Siete estaciones para hablar de amor, de Victoria Hladilo, es una de ellas: una comedia deliciosa, de gran frescura, que habla del deseo, las diferencias de clase y la posibilidad de amar por fuera de los lugares que la sociedad asigna.

En el Buenos Aires de comienzos del siglo XX, una pareja de terratenientes recibe en su mundo acomodado a Pablo, un trabajador rural. Lo que empieza como un gesto de aparente generosidad hacia alguien de otra condición social pronto modifica la rutina de ambos. Con sus canciones, sus ocurrencias y una vitalidad que contrasta con la monotonía de la pareja, Pablo se vuelve indispensable.

Entre el trigo y el cemento, entre los privilegios y las carencias, se construye una amistad que lentamente adquiere otra dimensión. El amor aparece entonces como aquello que nadie había previsto y que, justamente por eso, resulta imposible de controlar. La dramaturgia de Hladilo, inspirada en el cuento “Del amor” de Antón Chéjov, desarrolla el conflicto con inteligencia y un humor que nunca oculta la tensión social que atraviesa a los personajes.

Carlos Belloso, Laura Nevole y Manuel Vignau sostienen un triángulo de enorme riqueza. Hay complicidad, deseo, celos, ternura y contradicciones en un vínculo que se transforma frente a nuestros ojos. El trabajo actoral es uno de los grandes aciertos de la puesta y encuentra en la dirección de Hladilo un equilibrio preciso entre comedia y emoción.

La estética contribuye decisivamente a la construcción de ese mundo. La escenografía de Celeste Etcheverry, realizada por Taller Núñez, junto con el vestuario de Gabriella Gerdelics, la iluminación de Ricardo Sica y la música original de Tony Abadi, recrean la época sin caer en una reconstrucción meramente decorativa. Los elementos escénicos funcionan como parte activa de la narración y acompañan el desplazamiento de los personajes desde las convenciones hacia el deseo.

La ambientación sonora de Nicolás Benaghi e Ignacio Viano, el maquillaje de Inés Parriñello y el trabajo visual completan una puesta cuidada en cada detalle. Todo parece responder a una misma premisa: construir un espacio donde lo cotidiano pueda transformarse lentamente en algo inesperado.

Ganadora del Premio Argentores 2023 – Concurso Nacional para Egresados de Carreras de Dramaturgia de Escuelas Públicas, Siete estaciones para hablar de amor confirma la potencia de una dramaturgia que sabe combinar entretenimiento y profundidad.

Una obra cálida, sensual, divertida y conmovedora, que consigue algo nada sencillo: hablar del amor sin solemnidad y de las diferencias sociales sin convertirlas en discurso. Una verdadera delicia teatral que deja, al salir de la sala, la sensación de haber asistido a una historia sencilla y, al mismo tiempo, profundamente reveladora.



EL CIELO EN UNA HABITACIÓN

 En la intimidad de La Gloria. Espacio Teatral, El cielo en una habitación construye una pequeña arquitectura de deseos, silencios y fantasías. La obra de Sonia Novello propone dos relatos que avanzan en paralelo hasta encontrar un territorio común: el de aquello que imaginamos que podría ser el amor y aquello que finalmente conseguimos nombrar.

Por un lado, un hombre, encerrado en su habitación, cuenta que una vez más ha encontrado a una mujer posible. Por otro, una mujer ordena meticulosamente el guardarropas de la señora para quien trabaja. Blusas, vestidos y faldas aparecen ante ella como restos de otras vidas, como cuerpos ausentes que permiten imaginar quiénes fueron —o quiénes podrían haber sido— esas mujeres que habitaron cada prenda.

La puesta encuentra precisamente en esa doble mirada su mayor riqueza. El espacio doméstico deja de ser simplemente un lugar y se convierte en un territorio mental, donde los objetos, los cuerpos y las palabras adquieren una dimensión simbólica. La habitación del hombre y el guardarropas de la mujer funcionan como pequeños universos cerrados desde los cuales ambos personajes intentan aproximarse al deseo.

La estética de la obra es despojada y delicada. No necesita grandes artificios: los cuerpos, los objetos y la palabra construyen una atmósfera íntima, casi suspendida, donde realidad y fantasía se contaminan lentamente. El trabajo de Luis Millicay y Analía Sánchez sostiene esa tensión con actuaciones contenidas, atentas a los silencios y a aquello que permanece apenas insinuado.

La dirección de Claudia Mac Auliffe y Sonia Novello acompaña esa poética con una mirada precisa, evitando subrayar los sentidos y dejando que el espectador complete aquello que los personajes no pueden —o no quieren— decir.

El cielo en una habitación es, en definitiva, una pieza breve pero de resonancias profundas. Una obra sobre el deseo cuando se vuelve relato, sobre las vidas posibles que imaginamos y sobre esas habitaciones interiores donde seguimos buscando, entre prendas, recuerdos y palabras, alguna forma de amor.


lunes, 10 de agosto de 2026

LA DAMA, SU PERRITO, SU AMANTE Y EL ESCRITOR

 ¿Qué sucede cuando un escritor pierde el control sobre la historia que intenta contar? En La dama, su perrito, su amante y el escritor, Edgardo Dib parte del célebre cuento de Antón Chéjov para construir una versión libre, contemporánea y profundamente teatral sobre el amor, el deseo y la fragilidad de quien escribe.

Un escritor enfermo intenta reconstruir la historia de un amor prohibido, pero aquello que parecía estar bajo su control comienza a desbordarse. Los personajes cobran vida, lo cuestionan y lo enfrentan con aquello que preferiría mantener oculto. La ficción deja entonces de ser refugio para convertirse en espejo, y el relato termina interrogando a su propio creador.

El mayor desafío de la propuesta recae en Rubén von der Thüsen, quien asume todos los personajes y transita, con notable ductilidad, entre el escritor, la mujer, el amante y las distintas voces que habitan la historia. Su trabajo convierte la transformación actoral en el principal dispositivo escénico y demuestra que un cuerpo puede multiplicarse cuando la imaginación teatral encuentra un intérprete dispuesto a llevarla hasta sus últimas consecuencias.

La dirección y dramaturgia de Dib apuestan por una puesta despojada, donde la palabra, el cuerpo y la actuación ocupan el centro. El humor aparece como contrapunto de una historia atravesada por el deseo, la enfermedad y la incertidumbre, mientras las fronteras entre realidad y ficción se vuelven cada vez más difusas.

La dama, su perrito, su amante y el escritor no busca simplemente adaptar a Chéjov: utiliza su universo como punto de partida para reflexionar sobre el acto de narrar, sobre aquello que la ficción puede revelar y sobre la imposibilidad de controlar completamente una historia cuando esta empieza a tocar la propia vida. Una propuesta de gran exigencia actoral que convierte la literatura en acontecimiento escénico.


viernes, 7 de agosto de 2026

DESPUÉS DEL DESPUÉS

 Hay momentos en que la vida parece detenerse justamente cuando una cree que todo ya pasó. Ese es el punto de partida de Después del después, de Paula Simkin, una comedia íntima que encuentra en el humor una manera inteligente y sensible de hablar sobre los vínculos, los mandatos y, sobre todo, la posibilidad de elegir quién queremos ser.

Mariana ha atravesado los últimos años después de una separación y, cuando su antigua pareja reaparece con la intención de volver, ese regreso funciona como disparador para revisar su propia historia. Pero la obra no se concentra en la pregunta acerca de si debe volver con él, sino en algo mucho más profundo: qué queda de una mujer cuando deja de definirse a partir de la pareja, los hijos o los roles que la sociedad le asignó.

La dramaturgia de Simkin, nacida a partir de una consigna vinculada al célebre texto de Jacques Prévert, propone un recorrido lúdico por recuerdos, desencuentros y experiencias afectivas. La escena se transforma en un territorio de juego donde pasado y presente dialogan, mientras Mariana intenta encontrar una identidad que no dependa de aquello que alguna vez creyó que debía ser.

La dirección de Mónica Felippa trabaja con precisión el tono de la propuesta, combinando humor, reflexión y momentos de genuina emoción. El cuerpo y el movimiento adquieren particular importancia en la construcción del personaje, mientras el vestuario y la escenografía de Jorgelina Herrero Pons aportan una dimensión visual que acompaña sus transformaciones.

Laura Otermin sostiene el unipersonal con una actuación de gran ductilidad. Transita diferentes estados emocionales sin perder espontaneidad y consigue que Mariana resulte cercana, contradictoria y profundamente humana. Su trabajo encuentra en el humor una herramienta para revelar aquello que, dicho de manera solemne, podría perder fuerza.

Después del después habla de separaciones, de amores que regresan y de caminos que se creían definitivos. Pero, sobre todo, habla de la posibilidad de comenzar otra vez cuando una descubre que la propia identidad no está escrita de antemano. Una obra cálida, inteligente y vital que invita a preguntarse qué sucede después de todo aquello que alguna vez creímos que era el final.


EL CRISOL
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Capital Federal - Buenos Aires - Argentina
Teléfonos: 48543003/ 1157683732
Web: http://www.teatroelcrisol.com.ar
Viernes - 20:00 hs - Del 07/08/2026 al 28/08/2026

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