Hay recuerdos que no desaparecen: se instalan en el cuerpo y vuelven, una y otra vez, como una piedra que alguien debe cargar. Abrazo de frío azulejo, la piedra que siempre vuelve, de Fernando Alegre, toma el mito de Sísifo como punto de partida para construir un unipersonal sobre la memoria, la vulnerabilidad masculina y la necesidad de enfrentarse con aquello que durante demasiado tiempo permaneció silenciado.
Daniel Dibiase pone el cuerpo a un personaje que atraviesa una deconstrucción íntima y fragmentaria. No se trata solamente de contar una historia, sino de hacer visible aquello que permanece enquistado. El cuerpo se convierte así en territorio de memoria: guarda, resiste, repite y finalmente intenta transformar lo que lleva dentro.
La condición de artista plástico del personaje no es un dato accesorio. Las herramientas del arte se convierten en instrumentos para explorar una identidad que se desarma frente al espectador. La escena funciona como taller, espacio de exposición y territorio de búsqueda, mientras distintos lenguajes se entrecruzan para construir una experiencia que excede la palabra.
La escenografía y las luces, diseñadas por Alegre, adquieren especial importancia en esta propuesta. Los objetos, las texturas y el espacio no funcionan únicamente como marco, sino como prolongaciones del conflicto interno. El diseño sonoro de Manuel Pérez Vizán completa una atmósfera que por momentos se vuelve opresiva y por otros profundamente contemplativa.
La dirección de Fernando Alegre y Stella Matute acompaña ese recorrido sin apresurarlo. Hay una apuesta por el silencio, por las pausas y por aquello que se expresa cuando las palabras resultan insuficientes. Esa decisión permite que la vulnerabilidad masculina aparezca sin discursos explicativos, encarnada en un cuerpo que intenta recuperar aquello que alguna vez debió callar.
La referencia a Sísifo encuentra entonces una nueva dimensión: la roca no es únicamente el peso de un destino inevitable, sino también aquello que el artista intenta modificar. El arte aparece como posibilidad de transformación, aunque nunca como solución definitiva.
Abrazo de frío azulejo propone una experiencia íntima, de una intensidad que no depende del exceso sino de la capacidad de hacer visible lo que suele permanecer oculto. Una obra sobre la memoria, pero también sobre el difícil acto de mirarla de frente. Porque quizá transformar la piedra no significa dejar de cargarla, sino encontrar otra manera de llevarla.
Clasificaciones: Teatro, Presencial, Adultos
Humahuaca 3759 (mapa)
Almagro - CABA - Argentina
Web: https://www.instagram.com/espacio_callejon/
Viernes - 20:00 hs - Del 02/10/2026 al 16/10/2026






