Una actriz mayor se encuentra recluida en un viejo teatro abandonado. De pronto viene a visitarla una periodista con el fin de hacerle un reportaje. Así es como empiezan a tejer historias. Despiertan los fantasmas del pasado, mientras crece la incertidumbre acerca de esa mujer desconocida. Los ensayos avanzan, hasta tornarse compartidos. Convocan a Chejov, García Lorca y Florencio Sánchez, y con ellos bordean un secreto a punto de develarse. Es estremecedor ver estas dos mujeres cómo van trazando las historias de las piezas teatrales. Así es cómo se verá también que traban cierta amistad y las convoca un vínculo.
Es notorio y de gran manera destacar cómo van expresando sus sentimientos a la vez que expresan todo lo que tiene que ver con el teatro. Así podremos observar un escenario con cierto desorden y su vestuario que irradia algo peculiar.
Dice Alfredo Martín:
“¿Puede el teatro volver a reunir, lo que la vida ha separado? La poderosa urdimbre que
teje la escena, modifica los cuerpos sensibles y despabila las almas. Desde otro lugar se
produce un trabajo de reparación, un hacer en libertad, y la vida se vuelve más vivible. El
teatro como práctica artística y social, alimenta otras formas posibles de alianza y
resistencia, frente del giro individualista, y brutalmente excluyente que está tomando
nuestra sociedad actual. Si alguna vez te hace falta mi vida, nos habla de eso.”
Ficha técnica-artística
Elenco: Rosana López: Ada, la periodista y Elida Schinocca: Eloísa Quiroga / Asistencia de dirección: Ana
Pasulevicius / Asesoramiento Artístico: Marcelo Bucossi / Diseño y realización de escenografía:
Fernando Díaz / Iluminación: Fernando Diaz y Alfredo Martín / Vestuario: Nélida Bellomo / Música y
sonido: Quique Sosa / Fotografías y redes: Sol Atta / Prensa y difusión: Paula Simkin / Dramaturgia y
Dirección: Alfredo Martin